CALIMA T-90

Debido a que la Fuerza Aérea Colombiana vio la necesidad de reemplazar la flota de aeronaves de entrenamiento, la CIAC asumió el reto de fabricar 26 aeronaves con tecnología de punta para cumplir con este objetivo. El Calima T-90 es un avión monoplano de ala baja con capacidad para dos tripulantes, con una combinación de un motor recíproco eficiente, ligero y resistente, con un sistema de controles de vuelo de doble mando, una estructura en materiales compuestos, una cubierta en plexiglas, una excelente maniobrabilidad, una reducida velocidad de pérdida y un diseño aerodinámico eficiente, en el que los pilotos realizan su entrenamiento primario. A la fecha, estas aeronaves han cumplido con el entrenamiento de más de 200 pilotos de la Fuerza Aérea Colombiana acumulando más de 10.000 horas de vuelo, con niveles de alistamiento sostenido de 92%. Actualmente existen dos versiones de esta aeronave:

  • T-90 C: la versión del primer prototipo, el cual cuenta con una mejor aerodinámica, un tren de aterrizaje reforzado y una nueva configuración de aviónica. 
  • T-90 D: es una versión con avances tales como el refuerzo de la bancada del motor, el refuerzo del tren de aterrizaje, la adición de entradas y salidas de aire, la mejora del sistema de frenos y la instalación de componentes de aviónica de última tecnología que facilita la operación y el incremento de la seguridad operacional en todas las fases de vuelo. 

 

 

Planeador Urubú S-17

El planeador Urubú S-17 se desarrolla tomando como referencia la aeronave Schweizer 2-33A. La fabricación de esta aeronave tiene como objetivo contribuir con el proceso de mejora continua en el entrenamiento de vuelo de los alumnos de la Escuela Militar de Aviación EMAVI. 

El diseño y construcción de esta aeronave cuenta con nuevas tecnologías que permiten garantizar que la estructura primario cuenta con la capacidad de cargas a las que se somete la aeronave distintas condiciones de operación. 

Este planeador cuenta con un mecanismo de frenos hidráulico de disco en su sistema de tren de aterrizaje, con el cual se minimiza el tiempo de respuesta de frenado y así se genera un mayor nivel de confiabilidad en el piloto. 

Adicionalmente el Urubú cuenta con un panel de instrumentos dedicado para cada uno de los tripulantes, así como un canopy conformado en una sola pieza para mejorar la visibilidad del piloto y nariz suavizada para obtener un mejor flujo de aire en la parte delantera del fuselaje.